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El pasado mes de junio, Donald Trump señaló en una de sus intervenciones que los mexicanos eran unos criminales y unos violadores, aunque no dudaba de que algunos fueron buenas personas. En México, el fin de semana anterior, varios colombianos protestaron por el asesinato de mujeres colombianas en ese país y las redes sociales se dejaron sentir con comentarios que acusaban a los colombianos de ladrones y prostitutas.

Todo esto ocurre en un mundo doliente de nacionalismos y de xenofobia, que hoy necesita encarar la migración como un derecho y un rasgo humano.

Del total de migrantes en el mundo y en América Latina, la mitad son mujeres, y hay un porcentaje similar de mujeres colombianas en México. Las razones por las que las mujeres colombianas migran a México son diversas, como diversos son sus perfiles. Sin embargo, a pesar de esa diversidad, las mujeres migrantes colombianas son juzgadas, etiquetadas y entendidas desde discursos superfluos.

Esto ocurre tanto en Colombia como en los países de llegada. El pasado 31 de julio asesinaron a dos mujeres colombianas en México, lo que se suma al asesinato de otras dos en y Por su parte, los medios se han enfocado en el hecho de que eran colombianas, que eran modelos y edecanes, que estaban desnudas, que usaban tangas, y otros se aventuraron a decir, sin confirmar, que tal vez eran prostitutas o andaban con narcotraficantes.

En la mitad de esas noticias se podían leer los comentarios de los lectores a los artículos: En internet aparecen varios artículos noticiosos que repiten la información, algunas crónicas morbosas y muchas opiniones, como esta de Yahoo Answers, ese rincón oscuro de la desidia, en la que alguien se pregunta:.

La primera reacción podría ser llorar; la segunda, responder a los agravios, y no por patriotismo, porque esos valores siempre dejan a cualquiera abandonado en soliloquios, sino por un impulso primario de defender una identidad, de decir: Han pasado cuatro años desde la muerte de Diana Alejandra, un año desde la muerte de Mile Virginia, dos semanas desde las muertes de Sara y Stephanie, y sus casos siguen en la absoluta impunidad.

Sus muertes han afectado de diversas formas la experiencia de otras mujeres colombianas en México, pero también han permitido hablar abiertamente sobre la experiencia de ser mujer y migrante en un contexto mediado por las narconovelas, las drogas, los feminicidios, la impunidad y los prejuicios desde los dos países. Los siguientes testimonios narran algunas de esas experiencias. Empresaria colombiana en México: Estuvimos ocho meses juntos y él fue a visitarme a Colombia para conocer a mi familia.

Era un hombre muy tierno y detallista, me enviaba flores y estaba muy pendiente de mí, lo que es importante para una mujer a la que le enseñaron que debían tratarla como una princesa de Disney.

Él me ayudó a conseguir la residencia en México y yo me vine a vivir aquí. El primer día en México, el príncipe azul se desvaneció. Me trataba mal y me dijo que si lo dejaba no podía quedarme en México. El día del vuelo me envió en un taxi y decidí escaparme, aunque tenía mucho miedo.

Me quedé en México porque sabía que aquí podría estudiar en la universidad y salir adelante, y así fue. México me ha dado muchas oportunidades. Me da mucha pena contar esta historia porque sé que la gente tiene muchos prejuicios con las mujeres que tienen novios gringos.

Paola no quiso traerla y tener que dejarla al cuidado de desconocidos cuando fuera a trabajar. Es difícil, murmura con cara triste, tenerla lejos. Para la niña también lo es: Hay veces que no terminas haciendo nada.

Pero hay otros que son lo peor, pues". Tiene 19 años, o dice tenerlos. Llegó a Saravena antes que Paola y recorrió otras zonas fronterizas antes de decidir que este pueblo le resultaba mejor: No tiene hijos como Paola, pero le envía dinero a su madre. María llegó aquí sin mucha claridad sobre lo que tendría que hacer.

Me dolió mucho porque nunca había hecho eso". Que uno tenga que venir a acostarse con personas mayores, a veces vienen borrachos". Hay clientes que le quieren pagar menos de lo que cobra: Eso, de hecho, causó enojo entre las trabajadoras sexuales colombianas de Saravena, cuando todavía había muchas colombianas aquí. En algunas partes de Colombia las mujeres cobran Y porque obvio ya estoy cansada de esto.

Pero reflexiona unos instantes, como haciendo cuentas, y agrega: Si me sale algo mejor, pues no vuelvo".

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Y peor, cuando una colombiana muere, sea en un accidente o asesinada, ya es etiquetada, vil y ligeramente, por muchos medios mexicanos como tal. Y eso no es todo. Comienza en el aeropuerto: Las guardias, tan resentidas como toscas, las van a manosear apenas salen del avión.

Yo tuve una horrible experiencia en , donde pasé un infierno de 34 horas. Luego de que pude entrar con los papeles en regla y a pesar de que era residente, siempre tuve que pasar por esa horrible habitación, donde el guardia mexicano cree que por tu pasaporte puede tratarte peor que la basura.

Si logran pasar toda esa humillante experiencia, van a tener que acostumbrarse a que en ese país les hablen de narco algo que hacen en otros países , pero lo peor: No importa su profesión: Y que sobre todo, para ser tan abierto con sus inmigrantes, los trata peor que el mismo Donald Trump a ellos.

Pronto, el relato fue el mismo que con otras colombianas asesinadas: Claro, es que toda mujer que vive de su imagen y que va a México de inmediato es una "prostituta" y va a venderse, solo porque trata de buscar mejores oportunidades. María llegó aquí sin mucha claridad sobre lo que tendría que hacer. Me dolió mucho porque nunca había hecho eso". Que uno tenga que venir a acostarse con personas mayores, a veces vienen borrachos".

Hay clientes que le quieren pagar menos de lo que cobra: Eso, de hecho, causó enojo entre las trabajadoras sexuales colombianas de Saravena, cuando todavía había muchas colombianas aquí. En algunas partes de Colombia las mujeres cobran Y porque obvio ya estoy cansada de esto. Pero reflexiona unos instantes, como haciendo cuentas, y agrega: Si me sale algo mejor, pues no vuelvo". Al revés que Paola, María insiste en que quiere quedarse en Colombia. A su familia le dijo que trabaja de mesera.

Estuvo tres días sin trabajar. Paola quiere regresar a Venezuela. Cómo viven el sexo los jóvenes con la pornografía ilimitada en internet. Por qué se cayó la cumbre entre Donald Trump y Kim Jong-un. Las 5 noticias de portada. Inflación alcanzó un nuevo récord histórico.