cual es el trabajo mas antiguo del mundo natalia ferrari entrevista

Es difícil desentenderse de estos modismos, soy la primera que hace comentarios así impulsivamente, así que puedo entender que su uso no esté ligado necesariamente a un odio o rechazo a las prostitutas. Me apetecía esa independencia y la idea de follar con desconocidos me daba morbo. La prostitución fue el trabajo que mejor se adaptó a mi personalidad y mis intereses.

Supongo que al principio te ocasionaría diversos dilemas internos. Tengo la suerte de tener un entorno que siempre me ha apoyado y no sentí directamente el estigma, estaba segura de lo que quería y entendí que si alguien tenía un problema con ello no era asunto mío.

Y siguiendo con este tema. Cuando descubrí el feminismo no lo entendí y mi primera reacción fue de rechazo. Tiempo después empecé a informarme sobre la lucha de las trabajadoras sexuales y esto me hizo dar cuenta que siempre he sido feminista. Enriquecerme de la experiencia y el discurso de otras compañeras me ayudó a entender que a pesar de mi privilegio estoy en un colectivo discriminado y marginado, y para mí ser puta es un acto feminista en sí mismo.

Fue gracias al apoyo de otras compañeras que entendí el significado de la sororidad y la importancia de hacer llegar a mucha gente un discurso visible y claro para desestigmatizar mi trabajo.

El feminismo tuvo un efecto empoderador sobre mi trabajo, hizo que me diera cuenta que hacía falta hacer activismo y me dio las fuerzas para hacerlo. Cuando empecé no era verdaderamente consciente de la posición social que adquiere una mujer cuando decide ser puta, tampoco me lo tomaba como un trabajo serio. La suma de esas dos cosas marcó una diferencia en mi forma de trabajar. Empecé a usar el discurso de activismo para construir mi marca y segmentar clientes.

Desde el primer momento compartí con mi entorno que estaba considerando trabajar como puta y a nadie le sorprendió. Las personas que me quieren saben cómo soy y que este trabajo encajaba conmigo. El primer filtro pasa mi web y el contenido que ofrezco. Creo que comunico con claridad el tipo de persona que soy, la experiencia que ofrezco y los clientes que busco. Creo que decir algo así puede sonar clasista. Lo que a mí me interesa por parte del cliente es que me respete como mujer y como trabajadora sexual, y no creo que el hecho de poder pagar una tarifa alta sea una garantía de calidad humana.

Quiero tener citas tranquilas con personas que quieren pasarlo bien y disfrutar en compañía. Las personas que me contratan es porque buscan eso. Quiero decir, que soliciten tus servicios solas sin ir acompañadas por una pareja heterosexual. Me gustaría decir que sí, pero la verdad es que no es algo habitual para nada. Esa frase siempre me ha parecido una basura en cualquier tipo de sector laboral. Las personas que venden tomates también tienen emociones y deben ser respetadas.

Las trabajadoras sexuales merecemos la misma consideración que cualquier mujer y cualquier trabajadora. Mis clientes entienden esto sin problema porque es el requisito imprescindible para que lleguemos a conocernos.

Ni con las putas ni con los que venden magdalenas. La presión que tengo por cumplir cierto tipo de feminidad también la tendría si trabajara en el Zara. En la industria sexual si hay algo es variedad de perfiles. La presión que yo tengo por cumplir cierto tipo de feminidad viene del resto de la sociedad, y también la tendría si fuera camarera o trabajara en el Zara.

Es un error pedirle a las trabajadoras sexuales que seamos portavoces de otras mujeres. Amarna y yo hablamos por nosotras mismas y desde nuestra experiencia, no somos representación de otras mujeres que viven realidades que no conocemos.

Es muy necesario hoy en día que el trabajo sexual deje de estar estigmatizado y hablar con claridad sobre ello es lo que ayuda a derribar prejuicios. La guía corrió como la pólvora en las redes sociales encendiendo la ira de los colectivos de trabajadoras sexuales.

En las instrucciones a los periodistas del consistorio madrileño, la prostitución se equiparaba con la trata. Se obviaba que muchas de las meretrices que trabajan en España no lo hacen obligadas, no forman parte de ninguna mafia. Me niego a que me traten como a una niña o como a una disminuida a la que hay que tutelar porque no sabe lo que hace" , me comenta Anna de la asociación de trabajadoras sexuales Aprosex , cuando le pregunto su opinión sobre la guía.

A Carmena hay que darle un curso de prostitución, amigas de Aprosex. Las razones de Anna son las mismas que esgrimen otras trabajadoras sexuales que llevan años intentando desligar la prostitución de la trata de blancas. No somos cuerpos en venta ", asegura Natalia Ferrari, una de las primeras en protestar contra la guía en Twitter. Con la publicación de las directrices, Carmena ha intentado equiparar al mismo nivel a las mujeres obligadas a prostituirse y a las que lo hacen por elección propia.

Pero la comparación ha sido un error colosal que ha indignado a las prostitutas. No una prostituida ni una víctima. A mí nadie me prostituye, ejerzo el oficio de manera libre e independiente, ofrezco un servicio sexual remunerado y los que lo demandan son mis clientes, no mis prostituidores. Debería darle vergüenza tantos inventos", explica indignada Kenia García, escort independiente.

Qué decepción ManuelaCarmena https: Para colectivos como Hetaira o Aprosex, el trato de Carmena hacia las prostitutas es síntoma claro de una preferencia por el feminismo abolicionista que pretende acabar con la prostitución sin consultar a las propias trabajadoras si es lo que ellas quieren. Me parece correcto, pero a las que no nos da miedo que nos dejen en paz" , comenta.

A ver si nos dejamos de infantilizar a las putas e invisibilizar a las víctimas TrataNoEsProstitucion https: Prostitutas y putas, nunca esclavas. Legislar sobre el lenguaje es en general un tema espinoso. Pero legislar sobre cómo hay que llamar a todo un colectivo de personas, sin antes consultar el sentir de esas personas, parece un error de bulto.

Me niego a que me traten como a una niña o como a una disminuida a la que hay que tutelar porque no sabe lo que hace" , me comenta Anna de la asociación de trabajadoras sexuales Aprosex , cuando le pregunto su opinión sobre la guía.

A Carmena hay que darle un curso de prostitución, amigas de Aprosex. Las razones de Anna son las mismas que esgrimen otras trabajadoras sexuales que llevan años intentando desligar la prostitución de la trata de blancas.

No somos cuerpos en venta ", asegura Natalia Ferrari, una de las primeras en protestar contra la guía en Twitter. Con la publicación de las directrices, Carmena ha intentado equiparar al mismo nivel a las mujeres obligadas a prostituirse y a las que lo hacen por elección propia. Pero la comparación ha sido un error colosal que ha indignado a las prostitutas.

No una prostituida ni una víctima. A mí nadie me prostituye, ejerzo el oficio de manera libre e independiente, ofrezco un servicio sexual remunerado y los que lo demandan son mis clientes, no mis prostituidores. Debería darle vergüenza tantos inventos", explica indignada Kenia García, escort independiente.

Qué decepción ManuelaCarmena https: Para colectivos como Hetaira o Aprosex, el trato de Carmena hacia las prostitutas es síntoma claro de una preferencia por el feminismo abolicionista que pretende acabar con la prostitución sin consultar a las propias trabajadoras si es lo que ellas quieren.

Me parece correcto, pero a las que no nos da miedo que nos dejen en paz" , comenta. A ver si nos dejamos de infantilizar a las putas e invisibilizar a las víctimas TrataNoEsProstitucion https: Prostitutas y putas, nunca esclavas. Legislar sobre el lenguaje es en general un tema espinoso. Pero legislar sobre cómo hay que llamar a todo un colectivo de personas, sin antes consultar el sentir de esas personas, parece un error de bulto.

Las prostitutas son prostitutas, trabajadoras sexuales y sus demandantes son clientes, punto. Las víctimas de trata son eso: Nunca se debería poner en duda la capacidad de decisión de las mujeres para elegir nuestro propio trabajo y lo que es mejor para nosotras.

Las personas que me contratan es porque buscan eso. Quiero decir, que soliciten tus servicios solas sin ir acompañadas por una pareja heterosexual. Me gustaría decir que sí, pero la verdad es que no es algo habitual para nada.

Esa frase siempre me ha parecido una basura en cualquier tipo de sector laboral. Las personas que venden tomates también tienen emociones y deben ser respetadas. Las trabajadoras sexuales merecemos la misma consideración que cualquier mujer y cualquier trabajadora.

Mis clientes entienden esto sin problema porque es el requisito imprescindible para que lleguemos a conocernos. Ni con las putas ni con los que venden magdalenas.

La presión que tengo por cumplir cierto tipo de feminidad también la tendría si trabajara en el Zara. En la industria sexual si hay algo es variedad de perfiles. La presión que yo tengo por cumplir cierto tipo de feminidad viene del resto de la sociedad, y también la tendría si fuera camarera o trabajara en el Zara.

Es un error pedirle a las trabajadoras sexuales que seamos portavoces de otras mujeres. Amarna y yo hablamos por nosotras mismas y desde nuestra experiencia, no somos representación de otras mujeres que viven realidades que no conocemos.

Es muy necesario hoy en día que el trabajo sexual deje de estar estigmatizado y hablar con claridad sobre ello es lo que ayuda a derribar prejuicios. En ninguno de los casos deberíamos ser perseguidas ni discriminadas. En este caso ya no hablaríamos de algo elegido, sino impuesto y muchas veces desde fuera, se convierte en una obligación patriarcal. La trata con fines de explotación sexual es solo una modalidad dentro del trabajo forzado.

La manipulación ha sido tan grande q la gente ya asume q trata es lo mismo q prostitución. Teniendo en cuenta el orden social en el que estamos inmersos muchas personas piensan que aun cuando la prostitución es elegida sigue siendo una imposición encubierta, que en realidad esta profesión no se ejerce libremente y que las putas seguís siendo víctimas de los roles y esquemas patriarcales.

Nadie quiere rescatar tampoco a las mujeres que voluntariamente construyen matrimonios heterosexuales, a pesar de que el matrimonio es una institución con orígenes patriarcales en donde no hace mucho, casarte con un hombre te convertía literalmente en su propiedad. Hace falta entender que las mujeres somos sujetos que no necesitamos tutelaje y podemos decidir sobre nuestros cuerpos. Somos personas sexuales, y al igual que las bases del matrimonio han ido evolucionando, pasa lo mismo con el trabajo sexual en donde es posible trabajar en condiciones éticas y feministas.

La imagen que se tiene el feminismo radical y su posición abolicionista tiende a estar algo sesgada, en realidad no estamos hablando de un sector del feminismo moralista y conservador que criminaliza a las prostitutas, lo que se defiende es la lucha contra la institución prostitucional. Un dogma patricarcal es tratar a las putas como recipientes de esperma o normalizar las agresiones diciendo que ese es nuestro trabajo.

Esas cosas no corresponden con la prostitución, pero es el retrato que se empeñan en divulgar desde el abolicionismo. A veces eso significa que otras mujeres elijan algo que no entiendes o que no elegirías para ti. Empatizo completamente con las preocupaciones de las feministas abolicionistas: Pero luchar contra esas cosas no es incompatible con conceder derechos a las trabajadoras sexuales y construir un mundo en donde las mujeres no seamos perseguidas y juzgadas si queremos ser putas.

Considero que faltan ganas de escuchar y sobra paternalismo. Los problemas que atañen a las prostitutas son problemas de las mujeres, creo que el feminismo debería sumar. Las putas feministas existimos, y el feminismo no puede existir sin nosotras. La prostitución, igual que el porno, es una fuente de entretenimiento y no de educación.

Lo que sucede en ella es un retrato de la sociedad en la que vivimos. Creo que hay que atacar la raíz del problema, los hombres machistas vienen así de casa, no son un producto de la prostitución. La charla de TED de la compañera Toni Mac explica muy bien los diferentes tipo de leyes que existen actualmente y cuales son las consecuencias que tiene cada uno en nosotras.

cual es el trabajo mas antiguo del mundo natalia ferrari entrevista Cuando descubrí el feminismo no lo entendí y mi primera reacción fue de rechazo. Quiero decir, que soliciten tus servicios solas sin ir acompañadas por una pareja heterosexual. Se obviaba que muchas de las meretrices que trabajan en España no lo hacen obligadas, no forman parte de ninguna mafia. Las víctimas de trata son eso: En las instrucciones a los periodistas del consistorio madrileño, la prostitución se equiparaba con la trata.