putas para menores patron prostitutas

Desde el principio, la vida me dio limones, pero siempre traté de hacer la mejor limonada posible. Crecí en Chicago en la década de los Mi madre murió cuando yo tenía seis meses de edad.

Ella tenía apenas 16 años y nunca supe de qué murió. La explicación oficial fue "causas naturales". Yo no lo creo: Prefiero pensar que sencillamente Dios estaba listo para recibirla. He oído que era bella y tenía un buen sentido del humor, y sé que es cierto, pues yo también lo tengo.

Mi abuela fue quien se encargó de mí. No era mala persona; de hecho, tenía un aspecto maravilloso. Me leía historias, me horneaba cosas y cocinaba las mejores batatas. Pero tenía un problema con el alcohol. Traía amigos del bar a tomar a la casa y cuando ella colapsaba de la borrachera, esos hombres me hacían cosas.

Eso empezó cuando yo tenía 4 o 5 años, y se tornó en algo regular. Estoy segura de que mi abuela no lo sabía. Ella trabajaba como empleada doméstica en los suburbios. Le tomaba dos horas ir y dos, volver. Por eso yo cargaba una llave alrededor de mi cuello, me iba y volvía sola del kínder. Los abusadores lo sabían y se aprovechaban de eso. Yo veía mujeres con peinados y vestidos glamurosos y brillantes paradas en la calle en la que estaba nuestra casa. No tenía ni idea de qué hacían, sólo pensaba que eran destellantes y, cuando era pequeña, eso era lo que yo quería ser.

Un día le pregunté a mi abuela qué hacían y me dijo: Cuando lo pienso ahora, lidié muy bien con todo eso. Cuando estaba sola en casa, tenía amigos imaginarios que me acompañaban, con los que cantaba y bailaba: Creo que me ayudaron a soportar todo. Cuando llegó la década de los 70, me convertí en el tipo de chica que no sabía cómo decir "no": Para cuando cumplí 14 años ya tenía dos hijos de chicos del vecindario.

Mi abuela empezó a decir que yo tenía que ganar dinero para pagar por esos hijos, pues no había comida Así que una noche -un Viernes Santo- me paré frente a un hotel.

Tenía 14 años y lloré todo el tiempo. No me gustó, pero los cinco hombres que estuvieron conmigo esa noche me mostraron qué hacer. Sabían que era joven y era como si eso los excitara. Me fui a casa en el tren y le entregué casi todo el dinero a mi abuela, quien no me preguntó de dónde lo había sacado. El fin de semana siguiente volví al mismo lugar y parecía que mi abuela estaba contenta cuando yo regresé con dinero.

Pero la tercera vez que fui, un par de hombres me golpearon con una pistola y me pusieron en la bodega de su auto. Ya se habían acercado a mí antes a decirme que yo "no estaba representada" en esa calle.

Primero me llevaron a un campo en la mitad de la nada y me violaron. Luego me llevaron a la habitación de un hotel y me encerraron en el armario. Me dejaron ahí por un largo rato. Yo les rogaba que me dejaran salir pues tenía hambre, pero me dijeron que sólo lo harían si aceptaba trabajar para ellos.

Me obligaron a hacerlo por unos seis meses. No me dejaban ir a casa. Traté de escaparme, pero me atrapaban y me castigaban muy duro. El abuso físico era horrible, pero el abuso real era el mental: Algunos hacen cosas como despertarte a medianoche apuntando una pistola a tu cabeza. Otros pretenden que te valoran y uno se siente como: Parecen tan dulces y encantadores, y te dicen.

Pero uno nunca llega a los buenos tiempos. La gente describe la prostitución como algo glamoroso, elegante -como en la historia de la película " Pretty Woman " "Mujer bonita" - pero no es nada parecido. Una prostituta puede acostarse con cinco extraños al día.

No se trata de relaciones, nadie me traía flores, te lo aseguro. Las relaciones sexuales generalmente se realizan en los mismos apartados en los que se practican los masajes, aunque es posible efectuar tratos para llevar el servicio fuera del local.

En estos casos, al igual que en los bares, el local recibe una compensación para que el masajista pueda retirarse o se considera como " comisión de servicio ", por los que el local establece una tarifa mayor. En algunas grandes ciudades los burdeles se concentran en los llamados barrios rojos. Zonas establecidas donde se tolera la prostitución. En este caso, los servicios sexuales pueden darse en el domicilio del cliente o una habitación de hotel, o bien en el domicilio de la escort.

Las escort pueden ser independientes o trabajar para una agencia. Los servicios se suelen publicitar en Internet, en publicaciones regionales o guías telefónicas. El turismo sexual consiste en viajar con el fin de tener relaciones sexuales con prostitutas o participar en otras actividades sexuales. Entre las razones por las que se recurre al turismo sexual se cuentan: Frecuentemente se trata de un fenómeno relacionado con la inmigración ilegal donde las mafias operan para secuestrar y vender a estas personas a otros países para prostituirse.

Esta oficina define, en su generalidad, la trata de personas como la acción de captar, transportar, trasladar, acoger o recibir personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción , al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra con fines de explotación.

La llamada prostitución infantil consiste en la utilización de menores de edad con fines de prostitución. La mayoría de las prostitutas son víctimas de agresiones físicas o violaciones. Las diversas posiciones se agrupan en torno a tres grupos pincipales: El prohibicionismo consiste en perseguir la prostitución en todos sus aspectos.

Considera la prostitución como una actividad inmoral y tanto las prostitutas como los clientes son considerados como criminales. Las posiciones regulacionistas buscan regular la prostitución como una profesión legítima. La defensa del regulacionismo se da desde distintas corrientes de pensamiento liberales , progresistas y feministas.

Desde un punto de vista liberal se puede considerar que prohibir la prostitución supone limitar la libertad individual de prostitutas, proxenetas y clientes.

Desde un punto de vista progresista se argumenta que, aunque la prostitución pueda no ser deseable, la prohibición no consigue que la prostitución desaparezca, sino que empuja a las prostitutas a una clandestinidad en la que sus condiciones de vida empeoran.

El abolicionismo considera la prostitución como una forma de violencia contra la mujer que debe ser abolida por completo. Por lo tanto, la prostituta no es vista como una criminal, sino como una víctima de explotación; mientras que los clientes y proxenetas son vistos como explotadores.

El modelo nórdico, vigente en Suecia , Noruega e Islandia , es el reference legal actual de esta posición, ya que ilegaliza comprar sexo, pero no venderlo.

De forma que se persigue a los clientes para reducir la demanda y no a las prostitutas. Por regla general, las religiones que rechazan el sexo sin intención reproductiva condenan abiertamente la prostitución, aunque su actitud hacia las prostitutas puede estar sujeta a cambios a lo largo de la historia.

La Iglesia católica , después de haber pasado por etapas de intransigencia total hacia las prostitutas, ahora incluso las considera sometidas a una forma de esclavitud de la que deben ser liberadas.

El Papa, la iglesia y las señales del tiempo , el Papa Benedicto XVI admite el uso de preservativos en determinados usos como, por ejemplo, la prostitución.

Las posiciones y leyes sobre la prostitución varían ampliamente en diferentes países, reflejando distintas visiones de la victimización, explotación social , explotación laboral , desigualdad social , roles de género , igualdad de género , ética y moralidad , libertad de elección y normas sociales. Actualmente, la prostitución es completamente ilegal en la mayoría de países. Los aspectos perseguidos y las penas varían notablemente, pudiendo ir desde la infracción administrativa con multa hasta la persecución penal con penas de prisión o incluso muerte.

En otros casos, la prostitución no es ilegal, pero sí el proxenetismo. En otros casos, la prostitución puede ser considerada una forma de explotación a abolir. Es la posición conocida como modelo nórdico , por su adopción en Suecia , Noruega e Islandia , donde es ilegal comprar servicios sexuales pero no venderlos.

Es decir, el cliente comete un crimen, pero no la prostituta. Entre éstas, el sida es la que actualmente reviste un mayor riesgo. De Wikipedia, la enciclopedia libre. Historia de la prostitución. Prostitución en la Antigua Grecia. Edad Media Delito y pecado. Consultado el 21 de mayo de Prostitutes may be female or male or transgender, and prostitution may entail heterosexual or homosexual activity, but historically most prostitutes have been women and most clients men.

Consultado el 1 de junio de Consultado el 6 de octubre de Persona que obtiene beneficios de la prostitución de otra persona. Diccionario de la lengua española Diccionario de la lengua española en wordreference. Consultado el 10 de octubre de Etymological Dictionary en inglés. Para qué sirve la poesía? Consultado el 3 de octubre de Universidad de Sevilla , ed. Entre Dios y los hombres. Universidad Autónoma de Madrid. Prostitution in Medieval Society: The History of an Urban Institution in Languedoc.

University of Chicago Press. Sisters and Workers in the Middle Ages. European networks of prostitution and colonial anxieties in British India and Ceylon ca. The Chosun Ilbo English Edition. Archivado desde el original el 27 de junio de Consultado el 5 de abril de Press TV en inglés. Archivado desde el original el 9 de octubre de Consultado el 2 de octubre de The Huffington Post en inglés. Consultado el 29 de marzo de Organización de las Naciones Unidas.

En la ciudad de México la prostitución es legal pero se penaliza el lenocinio. La definición de lenocinio del Código Penal Federal no ha sido modificada desde Habitual u ocasionalmente explote el cuerpo de una persona u obtenga de ella un beneficio por medio del comercio sexual. Induzca a una persona para que comercie sexualmente su cuerpo con otra o le facilite los medios para que se prostituya.

Regentee, administre o sostenga prostíbulos, casa de citas o lugares de concurrencia dedicados a explotar la prostitución, u obtenga cualquier beneficio con sus productos. Bajo esa ambigüedad cabe cualquier cantidad de actividades. La imprecisión coincide con la deliberadamente confusa redacción del Protocolo de Palermo, 19 y con ella se puede consignar a cualquier familiar, socio, empresario, hotelero o amistad que realice alguna tarea o apoyo de cualquier forma a una persona que se dedique al trabajo sexual.

Así se persigue a quien trabaja en la calle al mismo tiempo que se le impide organizarse en locales cerrados. Y quienes intentan trabajar por fuera de las mafias, y sin dar mordidas, enfrentan no sólo dificultades enormes sino grandes peligros.

Esto, que ha tenido un impacto devastador en quienes se dedican al trabajo sexual, también alimenta el ascenso del modelo carcelario. Liv Jessen, una trabajadora social directora del Pro Centre, un centro nacional para prostitutas en Noruega, dice: Tiene que ver con la excitación y con lo prohibido. Reflexionar sobre esto es una de las maneras de acercarnos a una mejor comprensión de la condición humana y, por ende, a mejores formas de convivencia.

Agustín, Laura María Sex at the Margins. Esclavitud sexual de la mujer , laSal, edicions de les dones, S. An international handbook on trends, problems and policies , London, Greenwood Press.

Day, Sophie y Helen Ward Delacoste, Frédérique y Priscilla Alexander comps. Beyond the voluntary vs. Rights, resistance and redefinition , editado por K. Doezema, New York, Routledge. Kempadoo, Kamala y Jo Doezema Trafficking and Prostitution Reconsidered.

La invención de la mujer casta. Power and the organization of sexuality , compilado por L. Merchant, London, MacMillan Press. Se puede leer en internet en: Inspirations du mouvement des travailleuses du sexe , Québec, Les éditions du remue-ménage.

La economía feminista vista desde América Latina. Pérez Orozco, Amaia Hay una versión española como Nosotras, las putas, Talasa Ediciones, Madrid. Wilson, London, Palgrave, Macmillan.

Skilbrei, May-Len y Charlotta Holmström Para escritos de las propias trabajadoras sexuales: Por eso también se ha investigado y reflexionado sobre los condicionantes psicológicos. Ver Pheterson y Nengeh Mensah et al. La vulnerabilidad y la agencia débil aluden a lo que las personas aportan en la transacción; la vulnerabilidad aparece cuando las transacciones se dan en circunstancias de tal pobreza o desesperación que las personas aceptan cualquier condición, y la agencia débil se da cuando en las transacciones una parte depende de las decisiones de la otra parte.

También eso produce resultados extremadamente dañinos para la sociedad, pues socava el marco igualitario que requiere una sociedad y alienta relaciones humillantes de subordina- ción. Así se justificó la regulación moral, social y legal de muchas mujeres solteras de la clase trabajadora, para que la salud moral de la sociedad quedara a salvo. También Jane Scoular comparte tal equiparación y añade que el espectro de la esclavitud sexual servía como cortina de humo para tapar otras cuestiones, como la esclavitud colonial.

Brigada Callejera, usando un modelo de la Organización Internacional del Trabajo sobre el sector sexual para estimar la cantidad de personas que se dedican al trabajo sexual, estima en mil mujeres, de las cuales mil son menores de 18 años, en nuestro país.

Para ver el modelo, consultar ILO Cuando lo pienso ahora, lidié muy bien con todo eso. Cuando estaba sola en casa, tenía amigos imaginarios que me acompañaban, con los que cantaba y bailaba: Creo que me ayudaron a soportar todo. Cuando llegó la década de los 70, me convertí en el tipo de chica que no sabía cómo decir "no": Para cuando cumplí 14 años ya tenía dos hijos de chicos del vecindario. Mi abuela empezó a decir que yo tenía que ganar dinero para pagar por esos hijos, pues no había comida Así que una noche -un Viernes Santo- me paré frente a un hotel.

Tenía 14 años y lloré todo el tiempo. No me gustó, pero los cinco hombres que estuvieron conmigo esa noche me mostraron qué hacer. Sabían que era joven y era como si eso los excitara. Me fui a casa en el tren y le entregué casi todo el dinero a mi abuela, quien no me preguntó de dónde lo había sacado.

El fin de semana siguiente volví al mismo lugar y parecía que mi abuela estaba contenta cuando yo regresé con dinero. Pero la tercera vez que fui, un par de hombres me golpearon con una pistola y me pusieron en la bodega de su auto.

Ya se habían acercado a mí antes a decirme que yo "no estaba representada" en esa calle. Primero me llevaron a un campo en la mitad de la nada y me violaron. Luego me llevaron a la habitación de un hotel y me encerraron en el armario. Me dejaron ahí por un largo rato. Yo les rogaba que me dejaran salir pues tenía hambre, pero me dijeron que sólo lo harían si aceptaba trabajar para ellos. Me obligaron a hacerlo por unos seis meses.

No me dejaban ir a casa. Traté de escaparme, pero me atrapaban y me castigaban muy duro. El abuso físico era horrible, pero el abuso real era el mental: Algunos hacen cosas como despertarte a medianoche apuntando una pistola a tu cabeza. Otros pretenden que te valoran y uno se siente como: Parecen tan dulces y encantadores, y te dicen.

Pero uno nunca llega a los buenos tiempos. La gente describe la prostitución como algo glamoroso, elegante -como en la historia de la película " Pretty Woman " "Mujer bonita" - pero no es nada parecido. Una prostituta puede acostarse con cinco extraños al día. No se trata de relaciones, nadie me traía flores, te lo aseguro.

Estaban usando mi cuerpo como un inodoro. Yo no sé por qué esos hombres me atacaron. Sólo sé que la sociedad hace que se sientan cómodos haciéndolo.

Trajeron consigo su ira o su enfermedad mental o lo que sea y decidieron desquitarse con una prostituta, sabiendo que yo no podía acudir a la policía y que si lo hacía, no me tomarían en serio. Pero después de un tiempo, después de acostarse con todos los que puedes, después de que te han estrangulado, de que te han puesto un cuchillo en la garganta o te han puesto una almohada sobre la cabeza, necesitas algo que te dé valentía. En estos centros se desarrollaban enlaces amistosos y amoríos, a través de las diversas formas de seducción que provocaba el baile, los movimientos dancísticos, los acercamientos y las miradas.

A estos sitios generalmente asistían proxenetas o enganchadoras que realizaban todo tipo de proselitismos entre las jóvenes asistentes. Algunas mujeres proxenetas se acercaban a las menores en busca de una amistad, pero después hacían una amplia labor de convencimiento para acercarlas a la prostitución.

Lanzaban su anzuelo ofreciéndoles considerables ingresos y todo tipo de comodidades y atractivos a través del comercio sexual. Abordaban a las jóvenes en los bailes o en la calle, las enamoraban y después las seducían con todo tipo de ofrecimientos. Una vez enganchadas, eran inducidas a prostituirse para reunir los recursos necesarios que les exigían sus captores.

Una primera respuesta estaría vinculada al mercado laboral. En otros casos, intentaban evitar represalias posteriores. Pero al parecer tampoco en las autoridades había un interés real por detener a los explotadores de menores, pues casi nunca se realizaban aprehensiones de proxenetas ni se clausuraban sitios en los que se ejercía este tipo de prostitución, a pesar de existir instrumentos legales para hacerlo.

Por su parte, las matronas, al ser interrogadas por los especialistas del tribunal, solían manifestar que dada la situación de pobreza y abandono en que vivían las menores, se veían obligadas a recibirlas en sus casas como una respuesta a sus carencias. Generalmente culpaban a sus pupilas de distintos daños, particularmente por adeudarles los costos de su alimentación, vestido y hospedaje.

La vida de las mujeres en las casas de citas resultaba todo un suplicio, como lo muestra el expediente de María Luisa:. La menor era señorita cuando salió de la casa donde trabajaba. En cuanto a la situación familiar de estas jóvenes prostitutas, la escasez de recursos económicos, la inestabilidad marital de sus progenitores, los efectos de algunos vicios, como el alcoholismo, la insalubridad de sus viviendas, la incidencia de enfermedades y en general la carencia de los medios necesarios para un mejor desarrollo, resultaban un detonador hacia la prostitución.

Para otras, en particular las emigrantes, la distancia para con su familia y lugar de origen debilitaba sus lazos sociales y afectivos.

Así lo muestra el caso de Rosa, quien ingresó al Tribunal de Menores a los 14 años:. La señora vive en una vecindad de Rayón 25, int. Ella dice que vive sola, pero Rosa afirma que tiene un amasio llamado Pepe que es quien la sostiene, por su parte la señora dice que se sostiene de la costura, pero no da datos de sus ingresos.

Por lo general las jóvenes prostitutas procedían de familias desintegradas. En muchos casos la madre, abandonada del esposo, establecía una nueva pareja con la que procreaba otros hijos. En ocasiones el padrastro asumía la responsabilidad del mantenimiento y educación de la casa, pero en otros casos promovía el abandono de los hijos de la primera unión de sus mujeres. Conflicto que muchas veces fue motivo del abandono del hogar por parte de las menores.

Se fue a trabajar como sirvienta con la señora Angélica Alvarado quien vivía en el callejón de Garibaldi casa 5, int. Con esa mujer se portó bien, pero la menor fue llevaba al hospital General enferma de apendicitis y fue operada. En otras ocasiones, la integración a la vida urbana de las menores no tuvo un paso previo, sino que ingresaban directamente a la prostitución.

Una vez familiarizadas con la presa, las proxenetas la invitaban a su domicilio con el pretexto de brindarle alojamiento y conseguirle trabajo. Las tratantes eran mujeres avezadas en la explotación de menores, a pesar de que muchas de ellas también habían ejercido la prostitución, puesto que tenían toda una red de clientes y establecimientos, que trabajaban con escasa atención por parte de las autoridades gracias a la corrupción de los inspectores sanitarios.

Cabe destacar que dichas jóvenes, a pesar de que en ocasiones buscaban la manera de alejarse de la prostitución dejando las casas de sus primeras matronas, regresaban a otra o deambulaban por muchas en vista de la escasez de empleo y las presiones que recibían por parte de enganchadores y autoridades.

De igual forma, algunas salían de las casas de asignación con el apoyo de las prostitutas independientes, pero en ocasiones también se presentaban conflictos por la competencia laboral y por el contagio de algunas enfermedades.

Su entrada a dicho hospital se debía a la solicitud expresa de la Inspección de Sanidad, y en tanto la menor permanecía internada era vigilada estrictamente para evitar su fuga. Sin embargo, a pesar de la supuesta vigilancia, las menores eran víctimas del proselitismo de otras proxenetas que acudían constantemente a visitar a las enfermas, esperando que a su salida se reincorporaran al ejercicio de la prostitución.

La menor dice que: En efecto la llevó a inscribirse, habiendo sido aprehendida y llevada a este Tribunal. Como es sabido desde el punto de vista jurídico, el Código Civil vigente en el periodo que nos ocupa, definía claramente la mayoría de edad a partir de los 21 años, en atención al desarrollo físico e intelectual del individuo. Sin embargo, el Código Penal establecía la mayoría de edad para los transgresores a partir de los 18 años. Por dicha razón, los menores ante las instancias civiles eran juzgados y procesados por las normas penales aplicadas a la población adulta.

El restringir la edad a los jóvenes para conceder derechos y obligaciones respondía a la idea de que en la pubertad se alcanza la madurez física, mental y social del individuo, en tanto que la mayoría de edad sólo sería posible cuando el individuo gozara del pleno ejercicio de sus facultades.

Precisamente este criterio fue considerado por la legislación mexicana, bajo la influencia de algunas corrientes de pensamiento que promovían un trato diferencial a los menores. La sanción tenía que surtir efecto. Esto colocaba a las menores meretrices en una situación jurídica especialmente compleja, ya que la prostitución y el lenocinio estaban permitidos por las leyes mexicanas para la población adulta, en tanto para las menores resultaban totalmente prohibidas, con lo que se ignoraba una situación social existente.

Así que, al prostituirse una menor, transgredía el reglamento y tenía como sanción el encierro, sin castigar realmente al proxeneta. En los sectores de escasos recursos y de procedencia rural, la infancia terminaba en cuanto el niño podía valerse por sí mismo, aproximadamente como a los ocho años de edad. Las labores en las que la familia entrenaba a los niños iban desde la ayuda en los quehaceres del hogar, en las ocupaciones laborales del padre o la madre, hasta en el trabajo externo para contribuir al gasto familiar.

A las mujeres se les asignaban actividades como el cuidado de los hermanos mayores y los quehaceres domésticos. Y entre los ocho y diez años se les colocaba como sirvientas. En algunos casos, las jóvenes ayudaban al gasto familiar o por lo menos dejaban de ser una carga económica para la familia.

Las adolescentes iniciaban su vida sexual entre los doce y catorce años de edad, aproximadamente, y en algunos casos mucho antes. A la edad de catorce años podían contraer matrimonio legal, con la autorización de sus padres, aunque por lo general esto no sucedía así, al predominar las relaciones en amasiato concubinato.

A principios de los años veinte, México participó en los congresos internacionales sobre la infancia, para discutir temas de salud, abandono y delincuencia en niños de escasos recursos económicos. Entonces estaba vigente el reglamento para el ejercicio de la prostitución de , que había sufrido diversas reformas; y en se elaboró uno nuevo que derogó el anterior.

Ello implicaba continuar con la explotación de este comercio por parte de terceros, favoreciendo de esta forma el meretricio en menores de edad. En el Reglamento para el Ejercicio de la Prostitución de estaba contemplada la prohibición de esta actividad en menores, pero no se especificaba el límite de edad. Señalaba el artículo El Código penal de establecía la edad penal a los 16 años, y en el de la mayoría de edad se alcanzaba hasta los 21 años cumplidos.

Esta diferencia de edades de ambos códigos favorecía a los lenones para explotar a las menores. No obstante, no era sorprendente encontrar a mujeres de catorce y quince años ejerciendo la prostitución.

Desde el punto de vista biológico, el desarrollo de las características sexuales secundarias era el principal indicador de madurez sexual, las cuales aparecen aproximadamente entre los trece y catorce años de edad.

Luis Lara y Pardo, estudioso de la prostitución en el Porfiriato, dice que había muy pocas mujeres menores de catorce años ejerciendo el comercio sexual. Fue hasta el Reglamento para el Ejercicio de la Prostitución de , cuando se especificó con precisión la edad para ejercer la prostitución.

Ser mayor de 18 años y menor de Haber perdido la virginidad. Demostrar que tiene el discernimiento necesario para darse cuenta del alcance y del significado de la inscripción.

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En otros casos, la prostitución no es ilegal, pero sí el proxenetismo. Ese no es el punto central de la discusión. De no tener sifilis,de no tener blenorragia,de no salir en estado,de que le pagaran? En otros casos, la prostitución puede ser considerada una forma de explotación a abolir. En otros casos, el local y la prostituta tienen una relación establecida entre ambos, a cambio de un salario mínimo o de una comisión en las bebidas que le invitan. Agustín, Laura María Cadmus 13 septiembre at Para descubrirlo, haz click aquí. Estos datos indican la alta incidencia de la prostitución infantil y juvenil en estos años, puesto que muchas otras mujeres menores, tal vez nunca fueron aprehendidas por el control sanitario.